martes, 26 de junio de 2012

Morsi. Presidente de Egipto

Hola a todos.
Gran sorpresa, por lo menos para mí: Ha salido Morsi, el candidato de los Hermanos Musulmanes (con menos carisma que un arenque, la verdad)
Pensaba que iba a haber un pucherazo del copón y que iba a salir Shafiq, se votase a quien se votase.
Pero no.

Por supuesto, en cuanto supo que podía ganar, el ejército metió mano y limitó el papel del presidente al máximo.
Ahora queda volver a elegir Parlamento (un tercio del mismo, en el mejor de los casos) y una Constitución.

El ganador es este señor:



Su discurso fue muy bonito, pero a efectos prácticos fue algo así:
"blablabla... blabla.. blabla.... ejército... blabla... colaboración... blablabla...blabla... no discrimar a las minorías... blabla... blablablabla.... religión... blablabla"
Lo de siempre. Sin novedad en el frente.

Lo malo: la mala fama que tienen: que si van a prohibir el alcohol, que si van a obligar a vestir de tal o cual forma, que si van a convertir Egipto en una nueva Arabia Saudí. Paparruchas.
Lo bueno:que vienen con ganas y son un rollo Opus Dei donde interesa tanto la religión como la pasta (bueno, la economía). Les interesa hacerlo bien para que vuelvan a salir y hacer grandes cosas mientras instauran el islam fuertemente poquito a poco. No pasa nada. Si han salido es porque gustan a la mayoría, ¿no?
Lo raro: las celebraciones. Nadie sabe nada o saben muy poco de lo que van a hacer. En cuanto salieron los resultados: chillidos de alegría, fuegos artificiales, bocinas... un caos que duró horas hasta bien entrada la madrugada. Era como si Egipto hubiera ganado la copa Africa de balompié. Todo un espectáculo.

Y yo me pregunto: si la fama que tienen es la de instaurar un islam muy estricto con niqabs y tal (la fama para el pueblo), ¿por qué se alegrarán tanto? Les irá el rollo sadomaso.

Igual es la fórmula para convencer a la mayoría de analfabetos. Quizá constituya un partido diciendo que habrá ahorcamientos públicos, deguellos en las plazas y cortes de manos a ladrones.
¿Saldré elegido?

Sea como fuere, viendo esto y lo de mi país, una cosa está clara: los políticos tienen que decir barbaridades y mentiras. Es la única forma de salir por la tele, de que se hable de ellos, de que se hagan populares y de que los que no piensan, les voten.


Con lo bonito que sería un mundo donde gobernase una persona normal con problemas normales.
¿Por qué empeñarse en ser ladrones corruptos en lugar de hacer de cada uno un gran país?

Triste. Y cansino.

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